Amar, temer, partir

Imagen1Formosa-Concordia. Mochila chica, colchoneta enorme. Rompecabezas irresoluble.

Ya me estoy yendo, pero me cuesta, tanto por resolver todavía.

Tristeza chica, agujero enorme. (Rompecorazones insaciable).

Llega el pasaporte escurridizo, mi padre lo tiene en la mano, lo veo en la esquina, levantándolo. Su imagen se funde con un palmar formoseño, lo he visto en sueños.

Me convierto en mar cuando me abraza y siembro un lago marino en su cuello. Me guían los delfines de su alma y me llevo sus marineros en alta mar; se queda solo el capitán: “andá, y cumplí tus sueños, bebé”.

Mi hermanito ya es un hombre y está enojado, tiene miedo. Luego comprende y el abrazo es de nubes que chocan y llueven juntas: “andá, y cumplí tus sueños, pero cuidate”.

Mi madre es un faro que guía a las sirenas, su rostro procura alumbrar con sonrisas, pero sus ojos lloran la sal de los océanos: “andá, y cumplí tus sueños, cuando quieras volvé”.

Y me voy chapoteando en lágrimas de mi propio mar, pero no me ahogo porque miro al faro que corre para verme por última vez en la terminal. Su luz queda en mi retina y en la linterna que me han regalado unas amigas que corren también para decirme chau.

Andresito, Uruguay, 5 de enero de 2012

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s