Viajar a dedo por Brasil

Esta publicación es para responder a una pregunta frecuente que hacen algunas chicas sobre cómo es viajar a dedo por Brasil. Voy a contarles lo que aprendí con mi propia experiencia. Pero no se queden sólo con mi opinión, vayan a leer otros blogs o, mejor todavía, construyan sus propias experiencias. Mi plan es que se animen.

18852398_l_5f2ea106a81991c3c2412288eef69534
Viajando con Niek por el Sur de Brasil. Casi no tengo fotos mías viajando sola a dedo, porque es muy difícil hacerlo, y que quede bien. Generalmente me corto alguna parte del cuerpo como la cabeza o me queda fuera de foco porque el automático de mi cámara no funciona. Las fotos que comparto casi siempre fueron tomadas por compañeros de viaje.

Viajé a dedo por Brasil durante 15 meses entre febrero de 2013 y abril de 2014. Aclaro que los tramos en los que fui sola fueron mínimos en relación a los que viajé acompañada.

Esto se debe a que yo también tenía miedo de andar sola por Brasil a dedo, no sólo por el miedo que se teje en el imaginario de la gente, sino porque, desde el momento en que me paré en la primera banquina brasilera a levantar el pulgar, sentí en las miradas de los hombres algo extraño que me hizo sentir incómoda, insegura.

Yo ya tenía un mes de viajar sola a dedo por Uruguay cuando sentí este cambio. Fue así que decidí buscar un plan B, escribí un mensaje en un foro de Couchsurfing y tuve suerte, enseguida me encontré con Bruno, un basilero que me acompañó en mi entrada a Brasil desde Rivera (Uruguay) a Livramento (Brasil).

f34104152
En la frontera brasilero-uruguaya (Livramento-Rivera). Con una mitad del cuerpo en cada país. Foto tomada por mi compañero de viaje: Bruno.

Así que, si a alguna le pasa lo mismo, recomiendo seguir este procedimiento o dejar mensajes en otros foros o grupos de viajeros. Aunque debo confesarles que en otros tramos hice lo mismo y no conseguí a nadie, entonces seguí sola igual. Es que no hay tanta gente viajando a dedo en temporada baja, y los que andan por Brasil son muy poquitos si comparamos con la cantidad de viajeros a dedo que hay en el Noroeste Argentino, por ejemplo. Eso hacía al principio de mi viaje, ahora tengo otro pensamiento: mejor sola que mal acompañada. A veces los compañeros de viaje nos dan seguridad pero entorpecen nuestro andar si no hay cierta afinidad para caminar con tanto peso a cuestas y tan poca plata.

Un sistema de pedir carona (hacer dedo) por las redes sociales que implementé :)
Un sistema de pedir carona (hacer dedo) por las redes sociales que implementé 🙂 Así, amigos de amigos brasileros, que conocí después de unos tres meses de andar por Brasil, podían ayudarme, pasarme contactos, etc. La verdad es que tener una página en las redes sociales me ayudó mucho a conseguir este tipo de contactos, o alojamiento fuera de Couchsurfing, consejos, etc.

Luego de convivir con la cultura brasilera, pude aprender algunas cosas que me hicieron dar cuenta que el miedo que sentí en las miradas de los choferes los primeros días también fue debido a un cambio cultural. Creo que los brasileros en general, y las brasileras en particular, son personas más seductoras y eso se expresa, en gran parte, con las miradas. Si hubiera estado más acostumbrada a esto, tal vez no me hubiera asustado tanto. Los brasileros dicen que los argentinos somos más vuelteros para “el levante”. Esto, trasladado a la situación de viajar sola a dedo, genera mayor incertidumbre, creo.

Después me enseñaron que “ficar” o “nâo ficar” con alguien es tener o no una relación sexual pasajera. Si alguien te hace una propuesta del tipo “quer ficar”, quiere decir eso (algo pasajero, de una noche), y las preguntas suelen ser bastante abiertas y las respuestas también. Lo que me dijeron fue que, si un chofer hace una propuesta de este tipo, una puede responder directamente que no quiere “ficar” y listo. Supuestamente, en Brasil, el hombre no debería insistir más si una no está de acuerdo. En síntesis, me explicaron que todo vínculo sexual se maneja en términos de conversaciones directas, nada de vueltas ni insinuaciones interminables.

Igual, les aseguro que nunca tuve este tipo de propuestas haciendo dedo sola en la ruta, ni en Brasil, ni en ninguna parte. Creo que hay algunos factores que ayudaron.

Cosas que tengo en cuenta viajando a dedo:

  • Trato de vestirme lo menos provocativa posible cuando voy a la ruta. Así pienso que se evita todo tipo de malos entendidos. Si bien yo no soy una mina sexy por naturaleza, sé que todo es una cuestión de actitud: la ropa, la postura, las miradas, el maquillaje, los temas de conversación, todos son signos que comunican. Y yo salgo a la ruta tratando de comunicar que no estoy ahí buscando sexo.
SANA 035
Si bien acá contradigo lo anterior, les aseguro que es difícil no andar en shorts por el litoral de Brasil con el calor que hace. Pero hay un pequeño detalle, no estaba haciendo dedo sola, estaba con Nico, mi compañero de viaje por el estado de Rio de Janeiro.
  • Lo que trato de comunicar es que viajo para conocer, para aprender, para escribir al respecto. Quizás porque soy docente, inspiro un poco de esa forma de ser. La cuestión es que siempre recibo como respuesta de los choferes actitudes de mucho respeto y ganas de protegerme. Siempre quedan un poco preocupados por dejarme sola de nuevo en la ruta. Por eso creo que uno sí puede “controlar” un cierto porcentaje de cómo un desconocido va a tratarte. Igual, esto no es regla, es solo un intento de manejar la situación lo mejor posible. Esto es lo que yo hago y me ha funcionado, creo que cada una encuentra dentro de sí su forma de ser frente a los demás, el perfil que quiere destacar, entre otras cosas, y es libre de hacerlo, claro.
  • Los temas de conversación con el conductor son importantes. Ya escribí un poco sobre esto aquí (ver la parte que titulé “la compañia”).
  • Algo que me dijeron amigos brasileros que viajan a dedo es que es muy frecuente ver en algunas zonas mujeres que ofrecen sexo por dinero en la ruta. Más que nada por esto, tratá de que no te confundan. Poné a la vista tu mochila y tu condición de mochilera (un cartelito, cosas así). Una brasilera, Verônica Bem, ya escribió algo sobre lo difícil que es viajar sin mochila a dedo, más que nada por lo que simboliza, cuando le tocó hacerlo con una valija con rueditas.
  • Elegir los vehículos a los cuales hacer dedo también es una alternativa. Brasil es un país que está bastante bien económicamente, por lo que hay muchos autos particulares en cualquier ruta. No ocurre lo mismo en el interior de Bolivia o de Perú, por ejemplo, donde la mayoría de los vehículos que transitan son con fines comerciales. Entonces aproveché esta situación para hacerle dedo, principalmente, a los autos o camionetas, bajando el brazo cuando pasaban camiones. Sí, es una discriminación, pero lo cierto es que estos vehículos andan más rápido, atraviesan tramos generalmente más cortos, y la mayoría son personas que no viajan todo el tiempo, por lo que tienen otra visión sobre lo que pasa en la ruta y sobre quiénes están en la ruta. Aunque es cierto que me he dado este lujo debido a que yo viajo tramos cortos porque voy sin tiempo. En cambio, si vas con prisa, un camión tiene la ventaja de que te permite atravesar Brasil en un par de días, por ejemplo. Pero insisto, no era esto lo que yo buscaba. Quería conocer más gente local y más lugares fuera de los circuitos turísticos.
  • Usando Couchsurfing, siempre estaba conversando con los locales sobre la posibilidad de encontrar un conocido que fuera hasta la siguiente ciudad. Esto muchas veces daba buenos resultados. Algunos amigos posteaban un mensaje en las redes sociales para ver si tenían algún contacto que pudiera llevarme. Así, viajaba a dedo, pero desde la casa, sin salir a la ruta. Si bien hay muchas páginas para compartir autos, nunca conseguí que alguien aceptara llevarme sin pagar parte del combustible, yo no podía hacerlo, y confiaba en la solidaridad de la gente. Desistí de esos grupos.
  • ¿Querés saber por qué me gusta viajar a dedo? Escribí algo sobre esto aquí.

Mis tramos a dedo por Brasil

(sola y acompañada)

  • De Livramento (Rio Grande do Sul) a Feliz (mismo estado), viajé a dedo con Bruno (brasilero). Nos encontramos en Tacuarembó (Uy).
  • De Feliz a Torres (Rio Grande do Sul), viajé con Niek (holandés).
  • De Torres volví sola a Porto Alegre con la hermana de mi Couch. Niek se fue a Florianópolis.
  • De Porto Alegre me fui a dedo con la familia de una amiga hasta Florianópolis (Santa Catarina).
  • Dentro de la isla de Floripa viaje bastante a dedo con una pareja de Couch que me recibió.
  • En Floripa conocí a Francisco (chileno) y no fuimos a dedo hasta Joinville (Santa Catarina). No fue fácil.
  • De Joinville a Curitiba (Paraná) me fui sola en el auto de amigos de amigos de Couch que iban a un festival de teatro.
  • De Curitiba a Sâo Paulo (SP) me fui en un camión sola, el chofer era amigo de mi Couch.
  • En Sâo Paulo conocí a Naty, nos fuimos junta a dedo haciendo toda la costa hasta Rio de Janeiro (RJ) en un mes.
  • En Rio me despedí de Naty y comencé a viajar con Nico hasta Fortaleza (Ceará), todo a dedo, durante aproximadamente nueve meses.
  • En Fortaleza me separé de Nico y viajé sola un mes hasta Sâo Luis do Maranhâo, donde terminó mi viaje por Brasil (volví a casa).

Sí, es cierto, no viajé mucho sola. Es que cuando una sale sola, nunca está sola… Y es que yo no salgo para estar sola en el mundo, salgo para encontrarme con el mundo.

¿Cómo hice con el portugués?

Mezclado con el miedo de viajar a dedo, y de viajar sola, siempre está el temor frente al nuevo idioma. Les cuento brevemente qué me pasó a mí. Hablo francés, y español es mi primera lengua, encima tuve un poco de italiano, latín y griego en la facultad, entonces me dije: el portugués me va a resultar re fácil, ¡venga!

Pero no fue tan fácil. Me desilusioné bastante de mí misma y de mi capacidad para aprender un nuevo idioma. De hecho lo aprendí, pero yo quería que fuera más rápido, más fácil. El primer mes no entendía nada, menos cuando nos juntábamos a tomar cervezas en grupo y todos se ponían a hablar con acentos y léxicos regionales. Terminaba los días muy cansada, mi cerebro hacía grandes esfuerzos. Pero cuando realmente comencé a hablar fue cuando viajé con el holandés, porque los dos estábamos aprendiendo y nos matábamos de risa diciendo tonterías en portugués, del tipo “¿cuál fue la primera palabra en portugués que aprendiste?”: “bunda”, y cosas así. Además, como viajábamos a dedo, teníamos que explicar a los choferes, de alguna manera, hacia dónde íbamos, quiénes éramos, y conversar un poco…

182436_613643801983824_605954869_n

Creo que lo mejor para aprender portugués es viajar con un interlocutor que esté en la misma, pero deben proponerse no hablar otro idioma que no sea el que se va a aprender. Por ejemplo, cuando empecé a viajar con Nico (uruguayo) hablábamos casi siempre en español entre nosotros, y sentí que iba perdiendo el vocabulario en lugar de acrecentarlo, me olvidaba cosas, a cada rato estaba preguntándole: ¿cómo se decía tal cosa? Él no se olvidaba, pero porque creo que tenía más facilidad que yo para aprender un nuevo idioma, o una mejor memoria.

Pero insisto, alojándome en casas de locales y viajando a dedo, aprendí muchísimo.

Vocabulario mínimo para la ruta

Estrada, pista: ruta

Beira da estrada: al costado de la ruta

Acostamento: banquina

Carona: vehículo que te lleva a dedo

Pedir carona: pedir que te lleven

Viajar de carona: viajar a dedo

Estou viajando de carona pelo Brasil: estoy viajando a dedo por Brasil

Para onde você vai?: ¿para dónde va?

Eu vou para Sao Paulo: voy para Sao Paulo

Eu vou ficar aqui: voy a quedarme aquí

Eu vou ficar em SP: voy a quedarme en SP

Me dá uma carona até SP?: ¿me lleva a dedo a SP?

Rodoviária: terminal de ómnibus (buses)

Cartaz, placa: cartel

Disculpe, ¿puedo hacerle una consulta?: Discupe, posso lhe fazer uma pergunta?

¿Podría llevarme hasta SP?: Poderia darme uma carona até SP?

¿Podría llevarme hasta la próxima ciudad?: Poderia me levar até a próxima cidade?

Otras viajeras y viajeros

Para finalizar, quiero compartir algunos sitios de otras viajeras y viajeros que anduvieron o andan por Brasil a dedo, así tienen otros puntos de vista.

Otras páginas que aún no conozco muy bien, pero que me recomendaron amigos:

¿Vieron qué muchos que somos los viajeros que andamos por ahí? No todos escriben, pero nos vamos encontrando en el camino. Publiqué antes algo sobre la Tribu Viajera.

Les toca a ustedes:

  • Informar sobre otros sitios de interés para completar este post.
  • Dar otras recomendaciones que no tuve en cuenta.
  • Proponer opiniones diferentes a la mía para tener mayor diversidad de información sobre viajar a dedo por Brasil.
  • Gracias 🙂
Anuncios

6 comentarios

  1. Muy buena publicación! Yo veo que hay mucha gente, principalmente chicas, que no les gusta la idea de viajar a dedo por Brasil, muchas veces por los chusmes que andan por ahi… yo ya tuve la experiencia de viajar a dedo, recorriendo todo el litoral de Brasil y también por el Pantanal y todo el sur del país, siempre sola, en camiones, autos particulares y siempre recebi buena onda de todos en el camino… No digo que Brasil sea un país 100% seguro o que los hombres no acosen acá, pero como Ceci dijo, cuidando de ciertos detalles y demonstrando que no querés nada más que hacer dedo, no hay diferencia de viajar en mi país ó en Perú u otro lado de latinoamérica!
    Mucha suerte a todos que usen el dedo por Brasil o cualquier otro lado de ese mundito!
    Energias positivas!

  2. Gracias, Samantha, tus aportes sobre viajar a dedo siempre son interesantes porque sé que tenés muuuucha experiencia. Me gustaria mucho leer más historias tuyas!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s