Visitando a un artista en Tilcara: Emilio Haro Galli

Siesta en Tilcara. Ya nada para hacer. Viaje a dedo a Iruya, cancelado. Tenemos que usar internet para ver si conseguimos donde dormir en Chile, nuestra próxima parada. El Wifi de la Plaza no funciona. Buscamos un café. Decidimos tomar algo, darnos un gustito, a pesar de las privaciones que estamos acostumbradas a imponernos en el viaje. Vamos, sí, por una vez…

Café abierto. El más lindo de Tilcara. Todo recubierto de murales (por eso el más lindo). Lo atiende una pareja de brasileros que también viaja con tiempo indefinido. Rato después, decidimos irnos. Al pagar, le pregunto al hombre que parece el dueño por el autor de los murales. Me pasa unas postales con un mapa y me dice que podemos ir a conocer el taller del artista. Genial.

Un mural de Emilio Haro Galli, artista que fuimos a visitar en Tilcara

¿Vamos? ¡Vamos! Comienza la caminata siguiendo el mapa. Llegamos a la ruta donde solemos hacer dedo hacia Purmamarca. La atravesamos. Descubrimos que del otro lado el pueblo continúa. Más verde, incluso. Callecita de tierra, subidita, curva, y el cartelito que indica el nombre del taller: “Utama”, empieza a guiarnos.

Finalmente, llegamos a Utama. Golpeamos las manos y salen perros con caras de querer desollarnos. Tardan un poco en entrar en confianza, pero luego parece que se les ha ido el hambre de golpe. Una voz nos grita desde lejos: “¡pasen!” Debe ser el artista, digo. Creo que va a ser un lugar muy excéntrico, dice Lari. Y entramos mirando de reojo a los canes.

IMG_4811El jardín es muy lindo. La vista del pueblo desde una parte alta de un cerro, también. Entramos al taller. Waau. Otro mundo. Saludamos a Emilio Haro Galli. De entrada parece una persona accesible. Toma mates con una amiga y nos convidan. El artista está trabajando en una escultura de cerámica y, mientras conversamos, en ningún momento abandona su trabajo. Primero temo interrumpir su labor. Pero luego me doy cuenta que es tan experto que casi lo hace como si disociara al artista del hombre que conversa animadamente.

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IMG_4815El lugar es una explosión de colores. Miro más atentamente y no lo puedo creer. Este hombre es una máquina de producir. Hay cuadros en diferentes soportes por todas partes, todos amontonados. Sigo explorando el taller y veo que, tal vez a falta de bastidores, ha pintado las paredes, la heladera, las mesas… No queda espacio para objetos no artísticos en este sitio. Waaau. Este hombre es un artista compulsivo, pienso. Y en ningún momento deja de acariciar la mujer de barro que va naciendo entre sus manos.

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Sigo hasta el último salón del taller y me encuentro a Larissa concentradísima en las cientos de esculturas de cerámica que hay en estantes y mesas. Casi todas representan personajes campesinos, andinos, típicos del Noroeste Argentino. Muchas figuras muestran carteles de protesta, principalmente contra las mineras. Ahora entiendo la presencia de todos esos murales contra la minería diseminados por el pueblo de Tilcara. Ahora entiendo que haya tantos comercios con murales. Emilio debe ser uno de los principales culpables de este movimiento artístico tan fuerte y vivo en Tilcara. He ido tantas veces a ese pueblo en diferentes épocas, pero es la primera vez que noto esta explosión de ideas y colores en sus calles. Algo está pasando en Tilcara, y encontré a una de las causas: un gran artista viviendo allí. ¿Quién dijo que el arte no puede cambiar al mundo? Yo noté un gran cambio en esta parte del mundo, y todo por “culpa” del arte.

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Con esta visita me lleno de valor para seguir explorando las artes plásticas. Siento que hay algo detrás de mi forma errante de andar por la vida que, al final de cuentas, siempre termina en el arte. Utama es un sitio para volver a cargarme de creencias y anhelos olvidados, pienso, y justo Emilio hace una pregunta que me deja pasmada: ¿alguna de ustedes pinta? Me quedo petrificada. Larissa responde: sí, Ceci pinta. Y siento un poco de vergüenza de quedar al descubierto. Me doy cuenta que aún no estoy preparada para hacerme cargo de mi lado artístico, si es que podría llamarlo así.

Entonces Emilio se puso muy contento y empezó a hacerme muchas preguntas sobre “mi arte”. Me siento extraña. Y le explico que siempre dibujé, pero que nunca asistí a talleres y la pintura es algo que me desafía. Que he comenzado a pintar para intentar subsistir en mi viaje de Salta a Perú. Que he vendido muchos cuadritos que me han salvado cuando más lo necesitaba en Perú. Y, como si yo fuera una colega, me pidió los datos de los lugares de Perú donde era posible encontrar personas interesadas en el arte.

Quiero ver tus cuadros. Pero me da vergüenza. No, quiero verlos. Bueno, prometo enviar algunas fotos… Y entonces Emilio me cuenta que su primer cuadro lo vendió en mi provincia, en Formosa, en Ingeniero Juarez. Era muy joven, había comenzado a viajar y necesitaba hacer algo para subsistir. Había ido a conocer las comunidades indígenas de esa región. Formosa, para él, no era un sitio desconocido en el planeta. Qué coincidencia… Entonces le dije que estaba intentando explorar más en las artes plásticas, y él me dijo algo como: pero ya estás en el arte, ya lo estás haciendo, y todo eso me hizo sentir una fuerza interior que sólo otro artista puede transmitirte. La Ley de los Encuentros…

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Seguimos hablando y le conté de Brasil, de sus murales increíbles, de los artistas del nordeste, de los grabadores tradicionales. Entonces coincidimos en Eduardo Galeano, en Juan Borges, el grabador brasilero que ilustró el libro “Las palabras andantes”. Me confesó sobre sus ganas de ir una temporada a Brasil, a un pueblito de pescadores, a pintar y comer pescado. Ya me lo puedo imaginar; es tan posible hacer algo así, es un sueño tan realizable para un artista como él, los artistas brasileros parecen tan accesibles a veces. Para terminar con los intercambios, Emilio me pasa un contacto en Cusco, otro artista, o una galería donde se venden sus obras. Y me dice que él también escribe. Vamos a seguir en contacto, prometemos, y me voy feliz de Utama, que en aymará quiere decir: “tu casa”, con la invitación de hacer un curso de cerámica en el taller de Emilio cuando vuelva a Tilcara 🙂

Encontré un video sobre Emilio muy interesante, se puede ver el proceso de realización una obra en cerámica:

 

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