La mochila (gigante) de una nueva vida

BITÁCORA URUGUAY #4

Recalculando

uruguay mochila

Después de dormir mi primera noche sola en carpa en las Termas del Daymán, decidí levantarme, desarmar el campamento y seguir viaje. Al intentar alistar la mochila me di cuenta que sólo una vez era posible armar aquel monstruo en el que todo había entrado justito la primera vez, cuando la estrené en Concordia. La segunda vez, después de bañarme y tener que guardar ropa sucia, toalla y bikini (húmedos), fue desesperante. Tengo que hacer algo al respecto, pensé.

El día anterior, mi primera vez en público con el monstruo a mis espaldas, la gente no había parado de comentar: ¡oh, qué mochila tan grande! Eso me había puesto de mal humor. Definitivamente, tenía que hacer algo al respecto.

Saqué todo lo que tenía en la mochila dentro de la carpa y empecé una clasificación teniendo en cuenta lo imprescindible por un lado y lo menos útil por otro.

Fue muy difícil. No quería dejar nada. Hasta lloré un poco desprendiéndome de esas sandalias con plataforma que casi no había usado, me las compré para salir a bailar ese verano. También dejé un vestido para cualquier evento en el que necesitara arreglarme un poco, y unas camisas formales que llevaba para buscar trabajo en algún sitio del camino. Ropa que no usaba a diario pero que eran herramientas para la vida cotidiana, aunque no para todos los días.

No sabía cuándo iba a tener la oportunidad de ir bailar, los precios uruguayos me convencieron que no era buena idea si quería viajar por mucho tiempo. Y trabajo, bueno, estábamos en plenas vacaciones, como profesora sería difícil, tendría que buscar algo en turismo y estas camisas no son tan buenas amigas cuando se veranea. Puse todo en una triste bolsa de plástico y un nuevo espacio vacío me permitió cerrar con facilidad la mochila de ochenta litros (se los dije, un monstruo).

Entonces, todavía me resultaba difícil desprenderme de las cosas. Pensaba en todas las horas de trabajo que había invertido para pagar cada cosa. Pero vender todo eso ¿dónde?, no tenía tiempo para quedarme a poner una feria americana de cinco objetos, nunca fui buena vendedora. Tenía que seguir mirando hacia adelante, había dejado atrás cosas más importantes, toda una vida; pero renunciar al poco glamour que pretendía llevar en la mochila significaba empezar a priorizar otras cosas en mi cabeza. Todo un proceso de aprendizaje.

uruguay mochila viaje

Enseñanzas de un viejo mochilero

Ya con la mochila gigante lista, con la carpa otra vez atada a la parte inferior, me dispuse a salir del camping y buscar la ruta. En la entrada por fin pude conocer al encargado, un francés de unos cuarenta años que al verme hizo gestos graciosos de sorpresa, tipo clown, “oh la-laaaa!”. Otra vez, el tamaño de la mochila

Me hizo reír. Le pagué y le pregunté si podía entregar la bolsa con “cositas” que no entraban en mi mochila a la señora de la limpieza, que me había recibido el día anterior. No te ofendas, me dijo, pero lo que te voy a decir es porque hace años que viajo y ya aprendí algunas cosas. Ya sé lo que me vas a decir, le respondí en francés, mi mochila es enorme. Exacto, respondió también en francés, no vas a llegar muy lejos con eso. Pero yo también empecé así, luego fui dejando cosas en el camino, aprendiendo a elegir qué meter y qué no en la mochila, es un proceso. Te cuento esto para que no te pase lo mismo y te ahorres tiempo. Además, cuando yo salí era invierno, en la montaña, y necesitaba mucho abrigo, ahora es verano, no necesitás tanta ropa, y si vas a Brasil, menos.

Tenía razón. Conversamos un rato más. Me contó de sus viajes por el mundo (Europa, Asia, Sudamérica) y me preguntó sobre mis planes. Otra vez tenía que responder preguntas para las que no tenía respuestas. No sabía hasta dónde iba a llegar. Le agradecí sus consejos y me fui un poco avergonzada de tener algo tan grande sobre mí.

De a poco lo iría mejorando, pensé. Y me di cuenta que en mis viajes anteriores había usado una mochila de sesenta litros, y ahí había cabido todo lo que necesité para atravesar diferentes climas en diferentes países: Bolivia, Chile, Perú, Ecuador. Por qué no había aprendido de esa experiencia.

Creo que las causas fueron dos, la primera, que cuanto más grande sea la mochila, más excusas encontraré para llenarla, el tamaño pone el límite. La segunda es que en aquél viaje con Juan hasta la frontera ecuatoriana con Colombia, sabía que en dos meses regresaría a casa, pues estaba cursando en la universidad; en cambio ahora no tenía fecha de regreso y el miedo de que me faltara algo “en la vida”, (pues era una nueva vida, ya no unas vacaciones), fue lo que me hizo cargar mi espalda hasta no poder más. Era eso lo que me pasaba, empezaba una nueva vida, una vida nómada, pero no sabía cómo tenía que prepararme para algo tan incierto.

Frente a mí tenía a un nómada, un viejo mochilero, con mucha experiencia. Me estaba dando una pista. No podía desaprovecharla. Me fui feliz de haberlo conocido, tuve la intuición de que no era un encuentro casual, y caminé buscando el mejor punto para hacer dedo hacia el sur. Buscaba la orilla, buscaba el Río de la Plata; buscaba el mar.

uruguay mochila 3

Para seguir leyendo en Chica Latinoamericana:

uruguay carátula (1)

ICONO VIDAS NOMADAS

Copia de cosas de viajar 1 (1)

 

 

 

Anuncios

6 comentarios

      • Google no me aviso de tu respuesta y recién leo de casualidad. Jajaja

        Las veces que me he ido siempre lo hice con una de 45 litros (prestada por mi hermano), le hice poner un cierre al medio para que sea más fácil poner y sacar cosas.
        Todo empieza prolijo, y al primer uso queda todo en cualquiera, pero bueno suelo recordar donde esta cada cosa en ese desorden.
        Cálculo que estarás más al norte, pero si andas por Rosario estaría más que encantado de recibirte en mi casa, o aunque sea de tomar unas cervezas. =)

        Un beso, y no me abandones el blog que se hace muy lindo leer cada entrada. Muchos saludos!!!

      • Gracias, Nico! Justo te leo cuando estoy escribiendo un nuevo post. Es verdad, lo he tenido abandonado… Pero retomo las ganas de publicar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s