¿Qué escribo?

Escribo sobre cosas que aprendo viajando:

Copia de cosas de viajar 1 (1)

Escribo entrevistas y pensamientos sobre la vida nómada:

ICONO VIDAS NOMADAS

Escribo mi bitácora de viajes por Uruguay:

uruguay carátula (1)

Escribo mis crónicas de viajes por Brasil:

BRASIL (2)

Escribo mis andanzas por Argentina:

Argentina carátula (2)

Escribo mis experiencias en Perú:

PERÚ (2)

Escribo sobre mis viajes por Bolivia

Escribo sobre mis andanzas por Chile

Escribo sobre mis experiencias en Ecuador

Escribo lo que viví en Paraguay


Un viejo texto: procesos de escritura

Escribo desde muy pequeña, leo desde los tres años; en el jardín de infantes escribí mi primera poesía, dedicada a nuestro perro que se llamaba “Colita”. Desde entonces siempre he escrito cosas relacionadas con la realidad, con mis vivencias y mis emociones. Prácticamente temas propios de la poesía. Pero no respeto versos, ni reglas, ni nada, a pesar de que sobre eso conozco bastante. Lo que pasa es que la poesía me aburre. Generalmente, escribo en prosa y nunca sé previamente en qué va a acabar algo que inicio. Por otra parte, siempre escribí cartas, también desde que era muy pequeña, y ese hábito iba acompañado de una fabulosa colección de estampillas que habían iniciado mis padres.

Antes de tener acceso a internet, que fue más o menos a los 15 años, escribía cartas postales y las mandaba a todas partes, luego vinieron los mails, los foros, como Bohemisoland (creado por mí en 2002) y Autostop Argentina (del que fui miembro fundadora, y hasta ahí nomas). Siempre recuerdo que cuando estaba triste, hasta le escribía cartas a Dios, en tono de reproche y, claro, nunca eran enviadas. Lo cierto es que escribir siempre fue mi conexión con el mundo y con mí misma. Aprendí a reflexionar escribiendo. Crecí escribiendo.

Mi padre es escritor, y uno muy bueno, por cierto, por eso la gente siempre esperó que yo también lo fuera. Pero la idea de escritor que ellos tienen no encaja con mi idea de escribir. Muchas veces lo intenté, pero no puedo escribir ficciones. En eso, mi viejo es un genio. Cuando intento empezar un cuento o una novela, lo cierto es que me aburro, me aburre mi texto, me aburre pensar tanto, me aburre prever estilos literarios, o imaginar cómo será la crítica. Es un bajón no poder liberarme de eso. Pero ya le encontré la vuelta, ya no me amargo por eso.

Hace mucho me di cuenta que no puedo inventar historias ajenas, porque yo quiero ser la protagonista de mi propia novela, quiero vivir dentro de una historia asombrosa, la mía; quiero ser la heroína, quiero escribirme a mí misma y, para eso, quiero vivir las aventuras. Ya leí mucho desde muy pequeña historias de otros, eso me hizo soñar, es cierto, pero ahora quiero salir a cumplir esos sueños.

Hace poco mi padre dijo algo que encendió una llama en mi interior: si ya no escribió un libro a esta edad, no creo que lo haga. Bueno, lo entiendo, porque él empezó a publicar desde muy joven, en otra época. Yo hace mucho que escribo, pero textos de otro tipo, hipertextos, multimediales, texto e imagen, cosas que no encajan en su visión de literatura. En definitiva lo que yo hago, pienso y sueño, no encajan en este lugar, en este tiempo, por eso decidí emigrar, para encontrarme en el mundo. Sé que eso va a tener más sentido para mí. Por eso hablo de la escritura. Por todas esas cosas, porque yo misma soy un texto infinito, y me voy escribiendo día a día.

A los 17 años empecé a viajar soñando con ser una verdadera mochilera, exploradora y aventurera. Las cartas y la poesía siguieron, pero los textos que se sobrepusieron fueron los relatos sobre mis viajes. He publicado en revista como “La Quimera” en Salta y “Sofía, Sofía…” en Corrientes. Pero publicar nunca fue mi fuerte. No siento placer al ver is textos publicados, porque si quiero cambiar algo, ya no es posible. De nuevo la idea de texto infinito.

Mi primera publicación sola e independiente, “Sofía, Sofía…”, año 2006, Corrientes. Nada digno de recordar…

Luego, vinieron los blogs, que nunca fue uno solo, sino que fue mudando de forma, de nombre, de espacio. Como este, que es el más reciente. Hubo un blog llamado “Ceci La Loca” por 2005, (totalmente autorreferencial y desatinado); en 2006 creé  “Piernas de Palo” para mostrar mi breve paso por las artes circenses, luego creé “Chica Latinomaericana” desde 2007 (para contar sobre un viaje a dedo hasta Ecuador con Juan Pablo Villarino); le siguió “Chica de Plastilina” (para descargar mis penas en formato de poesía, no se los recomiendo), desde 2009. Hoy retomo a la Chica Latinoamericana siendo finales de 2012, porque quiero volver a viajar y a escribir sobre las historias del camino, pero en una nueva casa (paso de Blogger a WordPress), sólo por una necesidad de renovarme, aunque mis amigos expertos en blogs y viajes me digan que es una locura abandonar un viejo blog, por cuestiones de marketing y posicionamiento en la red. Yo siento que debo reiniciar, no importa lo demás. Ya veremos en qué termina esto. Soy tan desarraigada y nómada que no puedo mantenerme mucho tiempo ni siquiera en un mismo blog.

Imagen del desaparecido blog: Ceci la Loca. En zancos, en Corrientes. Entre el 2005 y el 2006.
Imagen del primer blog de viajes. Chica Latinoamericana, viaje hasta Ecuador a dedo con Juan Pablo Villarino.

Bueno, y ahora, ¿qué quiero escribir?

Quiero escribir las historias del camino. Quiero escribir sobre la gente, las culturas, las cosmovisiones. Sobre lugares y no-lugares, sobr personas y grupos. Quiero escribirme a través de los otros.

Esto lo descubrí a través de un proyecto que inicié en Formosa con Guillermo (titiritero) y la Subsecretaría de Cultura, al que llamamos: “Relatos en las orillas”, que consistía en compartir cuentos de Gustavo Roldán, autor chaqueño recientemente fallecido, con niños de comunidades ribereñas de la provincia de Formosa. La idea era mostrar los libros, leerlos en voz alta y aplicar títeres muy especiales a la lectura. Luego, recogíamos relatos orales de los ancianos y los niños de la comunidad. Se producía un rico intercambio del que quisiera seguir alimentándome.

Escenario natural para Relatos en las Orillas, con Guillermo y la Subsecretaría de Cultura de Formosa, en la Isla 25 de Mayo, en el río Paraguay.
Relatos en las Orillas, con Guillermo y la Subsecretaría de Cultura de Formosa, en la Isla 25 de Mayo, en el río Paraguay.

Quiero seguir escuchando las voces del camino.

Quiero retratar esas historias.

Quiero más Oralituras.

Formosa, 21 de noviembre de 2012.

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